Los llamados Golden Visa o visados dorados son programas de concesión de residencia o ciudadanía en España para los extranjeros extracomunitarios que cumplan una serie de requisitos. Estas políticas buscan atraer la inversión extranjera y empezaron a hacerse habituales en varios países de la UE para paliar los duros efectos de la crisis económica y financiera.

En España los visados dorados se aprobaron en septiembre de 2013 mediante la ley de apoyo a los emprendedores y su internacionalización. La norma permite obtener uno de esos visados mediante el traslado intraempresarial, inversiones inmobiliarias, o ser profesionales altamente cualificados, entre otros. Estos programas están pensados para atraer talento, ya que ofrecen una serie de ventajas a profesionales altamente cualificados y, además, fomentan la puesta en marcha de proyectos de inversión e impulsan la llegada de emprendedores y personas en proceso de formación o investigación.

A pesar de que las Islas Baleares son uno de los destinos de estas inversiones, están por delante del archipiélago Barcelona, Madrid y la Costa del Sol (Málaga) Los datos oficiales del Ministerio de Economía revelan que en Baleares se han realizado un total de 87 inversiones inmobiliarias en 2017, mientras que en Barcelona el número ascendía a 1384.

Y estos datos, no han cambiado desde entonces. La llegada de capitales foráneos en Baleares continúa en descenso y en 2018 la inversión extranjera en el archipiélago se ha hundido un 75% según datos de la Secretaría de Estado de Comercio. Baleares ha sido la comunidad en la que más se ha notado esta bajada, ninguna otra región española ha registrado un descenso tan pronunciado.

De los casi 300 millones de euros invertidos en Baleares en los nueve primeros meses de 2017, se ha pasado a apenas 73,4 millones en 2018, más de 225 millones menos. Sin embargo, otras comunidades como Madrid siguen beneficiándose de políticas de liberalización y rebaja fiscal, captando más capital extranjero.

La pérdida de impulso de todos los sectores ahuyenta a los inversores y disminuye su apuesta por las Islas como territorio de inversión, algo que podría afectar al crecimiento y al futuro económico del archipiélago.

¡Compártelo con tus contactos!
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email
Print this page
Print

Leave a comment